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lunes, 23 de febrero de 2015

Epicentro en Albacete.


Gea tiembla sola antes de que la hagas temblar.
Ella prefiere darse sus propios ritmos.
Y llorará y se tragará a sus rivales,
y la próxima vez que tiemble
no lo dudéis, 
os hará temblar de miedo. 





domingo, 24 de agosto de 2014

A mi generación encontrada:




Cautivos y desarmados como el ejército rojo en 1939 así nos encontramos muchos en estos tiempos grises y de aceras. Íbamos a tomar las calles y las plazas, a ser remedio, y finalmente lo fuimos, sólo que aún no se ve. Pero mejor ir lento cuando se va lejos...

Y somos como adolescentes sin pandilla, con mal carácter, que navegan por un río turbulento hacia un mar al que no quieren llegar, a la mutación social establecida, al esperpéntico ser fruto de múltiples contaminaciones. Y descubres que el anciano no es sabio y que el demonio sabía más por rebelde que por viejo y que probablemente dios no exista más que para oponerse a Lucifer. Finalmente sólo puedes admirar a los niños, con sus cabecitas tan ecológicas. Y miras dentro de tu mochila, cuántas piedras, piedras que jamás necesitaste y que aparecen como montañas de 30m de fosfoyeso al lado del Odiel. 

En la mutación muchos hemos ganado un tercer ojo, ese que nos permite ver la dolencia, descubrir que adolecemos de adolescencia. Y sabemos que Perdida no es una Generación, sino la parte vital de una estructura para seguir viva. 

Nacer siempre duele, pero no enferma y nosotros sabemos recorrer caminos en paralelo y por la misma senda, rompiendo con las leyes de la física o confirmando aquello de que el tiempo no existe y la realidad es sólo una creación lingüística. 


Y nos dirán ahora toca trabajar y mantener la especie, y cada vez más solo... Cásate, repite esquemas, sabemos que no funcionan pero no tenemos más recetas. Y tú piensas, y si yo si puedo innovar en esta cocina. ¿Y si deconstruimos la paupérrima construcción social que nos imponen?

Nos tocó ser una generación encontrada, nos encontramos en las plazas, en la red, y no estaremos cada vez más solos pero si seremos cada vez más únicos. Dejemos los viejos esquemas, la vejez está sobrevalorada, seamos como los niños, con sus cabecitas, tan y tan ecológicas. 

lunes, 7 de julio de 2014

Verde



¿Y por qué querían que fuese gris?

Si yo soy verde, 
verde, siniestra y sin remedio.
Como una sandía, 
roja por dentro y refrescante. 

Asustada por la lagartija 
que corre asustada 
por mis pasos, 
camino en verde.

Con mi continuo interrogante
como dos árboles torcidos en aspa
a mitad de camino.

Y me escondo,
camuflada como banco,
de madera y piedra,
entre pinares.

¿Y por qué ser gris cómo las aceras?

Si yo ya soy bosque,
bosque rodeado por carreteras
grises y a rayas blancas,
con tráfico fluído o denso
pero constante.

Siempre presente el cerco
a la reserva,
el ruidoso recuerdo
de lo que quise dejar atrás.

Y no me escondo, 
ahora no,
sólo estoy en mi sitio.
Ya lo advertí...
verde, siniestra y sin remedio.

Nada está escrito...
¡Cuidado con la Bejuquilla!


miércoles, 2 de julio de 2014

Oxibelis Fulgidus en la RAE.


Hay un reptil no venenoso y que nocturno habita en mis zonas húmedas y bajas. Despavesa, sin pulmones, mi cueva cerrada y cenicienta, de cal gris, de ceniza y canto, para encorar mi epidermis con su cuero. La bejuquilla, silvestre o selvática, es serpiente que nace y desemboca, con la indecisión amable de un amante, en ríos y cataratas por las piernas. Su piel fría que te abraza, abrasa los volcanes ya dormidos para llenar la montaña con su magma. Y si te penetra de noche, en madrugada, te devuelve del sueño al inconsciente, a la tierra, a la carne y a la nada. 



martes, 17 de agosto de 2010

RUINAS



(Fotografías del húngaro André Kertész)



Llevaba varios días soñando con ruinas. Había leído un artículo sobre las ciudades devastadas, envenenadas, sobre Pripyat , Pompeya...sobre la ceniza. Sus ruinas pueden llegar a compartir mucho con un desastre nuclear, con un volcán.
Se imaginaba a sí misma huyendo por las silenciosas calles que nos quedan cuando el tiempo funde la eternidad con el momento. Nunca soñó a color, sus ruinas eran en blanco y negro... Y su voz gritaba sorda.
¿De que huía? ¿Acaso el Vesubio había entrado en erupción? ¿Quizás había estallado la planta?
Ella no lo sabía, y en su mundo onírico corría sin cansancio, sin piernas, sin brazos, etérea, difusa...huía del presente eterno, del purgatorio de la ruina.
Sólo oía la energía que le susurraba gritos de desesperación y muerte.
Cada noche antes de dormir intentaba imaginarse en lugares hermosos, llenos de flores de colores, cargados de música, rodeada de gente. Pero las imágenes de la barbarie volvían una y otra vez. Aquella noche soñó con la guerra, con la soledad tras la batalla en el campo, pero sobretodo con las calles derruidas de la ciudad tras el bombardeo. Ella corría de nuevo sobre fondo gris callado. Sin piernas, sin brazos, etérea, difusa...
Tras varios días de ruinas, de soledad, decidió pasar el testigo...quiso que otros vieran aquello que tanto le atormentaba. Volvió la mirada a su alrededor y mostró a todos nuestros lugares abandonados, nuestros recuerdos de la desgracia: Pripyat, Pompeya, el campo de exterminio en Auschwitz, el solitario desierto de minas en Sahara occidental...
Sus sueños le advertían de un nuevo paisaje, de la herencia que dejamos, de aquello que podrán estudiar sobre nosotros los arqueólogos que vendrán luego.
Ella seguirá con sus ruinas, les hará un homenaje cada noche. Aquellas ruinas que ya deberían ser símbolo.

domingo, 16 de agosto de 2009

Chocolate-hills


Paisaje situado en la isla de Bohol a 700 km. al sur de Manila(Filipinas). Conocido como las montañas de chocolate. Recuerdos nostálgicos de Hansel y Gretel en este evento geológico cargado de magia.

viernes, 31 de julio de 2009

Ladrillo visto.


Vivimos en él mundo, sería mejor la luna, pero llegamos tarde los selenitas ya la habían ocupado…en Marte los marcianos…y así fue como nos tuvimos que conformar con esto. Después decidimos que había demasiado verde, demasiado azul, y empezamos a vivir en lugares grises, vulgarmente conocidos como ciudades. Gris acera, bloque gris…Es la piedra que siempre nos gustó mucho. Es dura y refleja nuestra frustración al ser débiles. Posteriormente nos gustó el acero y finalmente el ladrillo visto. El proceso de horterización del mundo estaba en marcha. Siempre pensé que lo humilde tenía mucho más gusto que lo opulento. Pero se estila la opulencia…es como lo de hacerlo todo gris y quitarle los colores…cosas de los humanos. Los selenitas sin embargo lo dejaron igual, blanco polar…maravilloso.
Ahora los polos se derriten, hemos decidido que tampoco nos gusta el blanco. Nosotros queremos ladrillo visto o pinturas sintéticas que reflejan colores que no existen en la naturaleza. El cambio climático, o mejor dicho, su aceleración, es una vez más la idea de quitar belleza del mundo. Es que no nos gusta así, y eso es lo que no entienden los ecologistas. Tanto ecosistema y tanta especie rara. Nosotros queremos ciudades grises, mascarillas para soportar la contaminación y eliminar colores naturales, los sintéticos son más opulentos y horteras. Que bonito es ese humo saliendo de las fábricas a la entrada de cualquier ciudad…que maravilla conocer todas las especies del planeta…y eso lo podremos hacer cuando sólo queden tres, y claro, memorizar perro, gato y caballo, es sencillo, cualquiera puede hacerlo.
Los que luchan contra el avance del cambio climático son unos locos arcaicos, la modernidad requiere de feísmo y simplicidad. Menos especies, menos ciudades (porque algunas serán absorbidas por las aguas, ¡Quién necesita Venecia!), más mascarillas(bien para la economía), más industrias (bien para mostrar opulencia) Menos verde, menos azul…el ser humano lo quería todo gris.