Mostrando entradas con la etiqueta universidad.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta universidad.. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de marzo de 2011

La teta.


La teta es problemática en esencia. Leo en la prensa que un grupo de estudiantes de la universidad complutense de Madrid se han manifestado en topless contra los privilegios de la iglesia católica dentro de la universidad pública y el mejor sitio para hacerlo ha sido pues la capilla de la universidad. Por supuesto que un musulmán no puede ir a la mezquita de la universidad, ni un Hare Krisna, ni si quiera un judío...pero eso es parte de la lógica de un estado aconfesional. Lo anormal es la existencia de estas capillas.

La ofensa han sido las tetas...esos seres peligrosos que provocan muertes instantáneas de pecados de pensamiento, en algunos casos por obra y en la mayoría teóricamente por omisión.

Desde los medios de comunicación del extremocentro español y por supuesto desde el imparcial y democrático sindicato manos limpias (famoso por denunciar a Garzón con el asunto del franquismo) han puesto el grito en el cielo, nunca mejor dicho, e incluso han presentado una querella criminal contra las estudiantes. Una dictadura sangrienta y sus muertos no ofenden a nadie...pero una teta...que desvergüenza, que desfachatez...

Lo curioso es que hilando me acuerdo de Janet Jackson y su famoso espectáculo tetuno en la Superbowl por el que fue obligada a pedir disculpas, mientras su país estaba invadiendo Iraq y sacando muerte a diario por televisión. Una vez más lo peligroso era la teta. O quizás lo que distrae...

Mundo de locos, tetas como metralletas y muerte como salvación...


martes, 9 de junio de 2009

Universidad.


El problema que yo le veo a eso de que te guste leer es que a menudo empiezas a crearte imágenes del mundo con un toque romántico. La Universidad por ejemplo.
Hace unos años creía que mi ingreso en los estudios superiores sería por fin encontrar el camino tantas veces buscado y que la elección de una carrera de estas de vocación implicaría el contacto con personas de inquietudes afines. Me imaginaba leyendo en los parques rodeada de un grupo de postbohemios o algo así. Soñaba con guitarras y corros que reproducían canciones de cantautor. Pensaba conversaciones sobre como podriamos cambiar el mundo, la sociedad, las costumbres.
Lo doloroso es que el concepto en ocasiones nada tiene que ver con la realidad y que la idea a menudo es una visión manipulada por evocaciones o esperanzas.
En la facultad se viven muchos momentos. Desde los románticos que no decepcionan hasta los mecánicos que son los más.
Sin embargo acabas acostumbrándote al hecho de que son sólo unas oposiciones, una carrera competitiva donde lo único que se persigue es obtener un título, unas notas, una calificación. Nunca un aprendizaje concreto del temario o general del mundo.
Además es también bastante doloroso entrar en debates de compañerismo, la universidad es un lugar hostil donde cada uno va a lo suyo intentando aniquilar al resto. La ley imperante es la de la selva y de eso nadie se salva. Cuando hablan de carreras no mienten, es una competición donde todo el mundo corre, a su vez recuerda a esas carreras de cuadrigas de las películas de romanos, donde el malo malísimo rompía el carro de su contrincante (el bueno buenísimo) colocando objetos punzantes en las ruedas. La universidad es eso.
Así que lo mejor es pasarlo rápido, acabar cuanto antes e ir un busca de lo humano a otra parte...que desgraciadamente tampoco es el mundo laboral...
Porque si los jóvenes no hacen nada por modificar esquemas ¿qué harán los que ya estén acomodados?