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martes, 21 de febrero de 2017

La familia, la propiedad privada y el Estado.




Esto es serio y no debe ser una broma, un carnaval o una fiesta. El semblante de la lucha debe ser siempre serio. La razón no adolece de soberbia sino que se sobra de justicia. 

Matan casi a diario a una mujer solo por el hecho ser mujer en España. Las mujeres trabajadoras no encuentran lugar en los sindicatos y tienen que luchar solas. Las mujeres migrantes son abusadas para que las ricas podamos ser "feministas" y los proxenetas puedan argumentar eso de la “libre elección”. No hay ninguna fiesta, no se trata de disfraces, no se trata de orgías, de condones de colores… Se trata de que la situación cada vez es peor y andamos jugando a los anglo-términos pedantes y a los másters académicos que secuestran la lucha para convertirla en una vacía y sofisticada charla de salón sobre identidades del individuo. Nadie se autorrealiza sin seguridad, sin alimento, sin capacidad de movimiento, en soledad. Nadie puede luchar entre tanto ruido y combatir a nuestro sistema dominante que con su única y potente voz lo ocupa y formula todo.

 Y cuándo perdemos batallas, y cuándo se acusa a una mujer de violencia machista nos sorprende, nos indigna, queremos llorar todas las lágrimas que estuvieron escondidas mientras estábamos en la fiesta de los sombreros púrpuras. Pero no estamos dando batalla, estamos aceptando cada día todo lo que ocurre y ocultándonos en nuestros sectarios grupos poliamorosos ilustrados. Normal que nos venzan una y otra vez. No falta amor ni risas, ni amantes. Falta lucha y combate. Faltamos nosotras, faltan ellos, falta todo el que sepa que la razón no adolece de soberbia sino que hace florecer la justicia. 

Falta explicar a qué responde el patriarcado, su origen económico, su evolución. Falta explicar cómo se desarrolla culturalmente, qué es el machismo, qué directamente la misoginia. O quizás no falte y sólo haga falta recordar. Falta hablar de las relaciones de pareja, del amor romántico y combatir todo lo tóxico de su propiedad sin caer en el falso mito de que esto nos afecta por igual a todos o de qué todo es una cuestión de cantidad, de sexo, de estigmas puritanos… No, nuestro amor se construye del mismo modo que nuestro sistema económico y que nuestra cultura. No nace del deseo sino de la necesidad de su tiempo. Y no se desarrolla de forma aislada sino dentro de una estructura, de un sistema. 

 Esto es serio, la lucha es seria. No son caravanas con música estridente jugando a celebrar lo que es obvio que aún no se ha conseguido. 
Y nuestros fiscales acusan a una mujer de violencia machista… y estaba celosa e histérica y dañó los bienes materiales de su hombre: La familia, la propiedad privada y el Estado… ya lo dijo Engels. 

lunes, 1 de agosto de 2016

El "principio de la Pitufina" y las Trump(as) del sistema.





Fotograma de Interestelar (C.Nolan, 2014)
Hace poco me hablaron de la existencia del “principio de la Pitufina”, es decir, de la recreación en series, películas y demás obras de ficción de un personaje perteneciente a los sectores no privilegiados del sistema que aparece de forma aislada en un grupo formado por los privilegiados del sistema, transmitiendo con ello la idea de que a nivel individual se puede salir del ostracismo cultural y político. Así aparecía la pitufina en la famosa serie de animación, pero también el típico amigo/a de minoría étnica - que suele morir-o la chica que acompaña a los héroes de las mega producciones.

Las mujeres o las minorías étnicas son elementos recurrentes del cine hollywoodiense como elemento compensador de tantos hombres blancos de clase pudiente que componen el resto del grupo. Otro rol en juego es el “héroe de garaje”, o el “principio de Steve Jobs”, en relación con una supuesta “superación de la lucha de clases” por la ambición personal de un individuo. 


Recurrente es por tanto el individualismo de estos “héroes” de la marginalidad social… No verás un grupo de minoría étnica en lucha, sino más bien serán retratados como drogadictos medio estúpidos con una conciencia de comunidad pueril. O mujeres feministas que aparecen como locas resentidas sin sentido que inventan maldades en una guerra de sexos absurda. Tampoco encontrarás clase obrera sino una comparsa de ignorantes y paletos sin ambición. Toda representación grupal asociada a la dominación de género, racial o de clase se representa por tanto de forma caricaturesca en grupos primarios racional y emocionalmente sin ninguna posibilidad de mejorar su situación, a no ser que sea mediante la superación de su propio grupo, es decir, obviando la estructura que compone dicha situación de desprestigio y de opresión y evitando las alianzas con sus iguales. La propuesta finalmente no es sólo egoísta sino que también ayuda a evitar cualquier rebelión, culpabilizando a cada una de las personas que son oprimidas por el sistema de su propia situación. 

Presentación de la candidatura de Hillary Clinton. 
 En EEUU como ya sabemos es común espectacularizar todos los ámbitos, así abren congresos de partidos políticos o de ligas deportivas asimilando los mismos principios que para la gala de entrega de premios de los Oscar. 

Y estas elecciones vienen cargaditas de recursos estilísticos hollywoodienses, así tenemos al super poderoso Trump, ese cacique del sur tan recurrente a la par que impresentable y a la Pitufina, Hillary Clinton. En esta película ambos personajes persiguen los mismos objetivos aunque difieran en sus tácticas. Clinton no llega donde llega a través de la lucha de ningún movimiento feminista sino por haber sido una política “ejemplar” en su defensa de los privilegios oligárquicos estadounidenses. Así ha sido responsable, como Secretaria de Estado, de muchas de las matanzas que se han llevado a cabo por todo el mundo, destacando su papel dentro de lo que se conoce como Estrategia Asiática, para mantener con ello la hegemonía de EEUU, que se encuentra en crisis más que evidente. Las políticas imperialistas y capitalistas llevadas a cabo por Clinton atentan gravemente sobre todo contra los grupos más oprimidos de este sistema, incluidas por supuesto las mujeres. Son las mujeres, por su situación de pobreza estructural devenida de un sistema patriarcal que divide sexualmente el trabajo y degrada a la mujer, las principales víctimas de la deslocalización productiva que defienden estas políticas, pero también de sus políticas belicistas, ya que son las principales víctimas de las guerras, con un aumento brutal del control del cuerpo de las mujeres, por los estados en conflicto y como elemento de conquista de sus enemigos en dicho conflicto, lo que supone el aumento de las violaciones directas, de la trata, de la prostitución etc 
Este sería el principal argumento para no obviar que el hecho de que Hillary Clinton rompa un “techo de cristal” no es más que la reproducción del “Principio de la Pitufina” en campaña electoral. Una mujer sola entre hombres que luchando contra todos -y contra todas- de forma individual se impone. No es por tanto una victoria feminista sino una campaña de desprestigio para el movimiento, las mujeres no debemos organizarnos, tú sola eres responsable de ti y de tu situación. 
Aunque esto no es novedoso, la misma campaña se llevó a cabo con Barak Obama, en este caso a través del uso de la minoría étnica como elemento de doble campaña, transmitiendo la misma idea, individualismo y ruptura con los movimientos organizados, sólo tú eres responsable de tu situación. Si Clinton nos conduce hacia una tercera guerra mundial (cosa más que probable si persiste en sus políticas) es lo de menos, tenemos a un loco extremista muy hollywodiense de único rival y a un “ejemplo de superación” en su extremo. Colocándonos en una disyuntiva que sólo es una evidente condena.

 Lo curioso es que si de verdad la responsabilidad fuese de cada uno de los individuos que son oprimidos y no de un sistema que se mantiene por dicha opresión probablemente no tendrían que gastar tanto dinero y esfuerzo en campañas tan intensas de propaganda. Mientras, seguirán jugando a las falsas disyuntivas, a las campañas mediáticas y culturales, y seguiremos oprimidos y sintiéndonos responsables cada día de nuestro devenir sin ser conscientes de que la solución pasa por reconocer al enemigo, pero sobre todo a los aliados, porque sólo juntos y juntas podremos cambiar el “orden natural” que nos han enseñado.

martes, 19 de enero de 2016

¿Escondió el capitalismo al padre de la criatura?


Fotograma de la película Una Nueva Amiga.
Yo como feminista cuando reivindico la actuación de Bescansa no reivindico la imagen de la madre, en todo caso la de la madre trabajadora, es decir reivindico que existe una economía de cuidados paralela y al margen de la visible economía productiva y me parece necesario que se ponga de manifiesto. No creo necesario reivindicar a la madre porque aunque sea en lo privado ya ha sido reivindicada y no lo veo necesario. Una mujer cuando decide ser madre (no olvidemos que es una responsabilidad y no un derecho y por tanto es vital que sea una decisión tomada con mucho cuidado y nunca jamás una obligación ni una decisión tomada por otros) es consciente de lo que ello conlleva. 

Sin embargo no es tan común que exista esa percepción de responsabilidad en el caso de los padres (no digo con esto que no haya padres excelentes y mejores que muchas madres) pero que la sociedad aún no ha marcado la responsabilidad de estos cuando se toma la decisión de traer a una criatura al mundo ya que los cuidados siguen vinculados a lo privado y a la mujer. La mujer sin salir de lo privado ha conseguido introducirse  en el mercado laboral, es decir, en la economía productiva y asalariada, tradicionalmente sector de los hombres. Y por tanto la distinción o separación entre ambos campos ha seguido vigente. Con todo ello a la responsabilidad exclusiva de los cuidados se le ha sumado la responsabilidad en el mundo laboral, y todo esto sin hacer visible y empoderar lo primero. 

A los padres sin embargo, sólo tras un divorcio se le plantean sus responsabilidades, habitualmente relacionadas con el pago de una pensión, es decir, su rol tradicional de aportar dinero obtenido por el trabajo en la esfera pública para el mantenimiento de la esfera privada. En el caso de las polémicas "custodias compartidas" (que se otorgan con más frecuencia de lo que se dice) es curioso la exigencia de compartir custodia sólo tras el divorcio cuando en realidad la custodia debe ser compartida desde el nacimiento y ahí no suele haber mucha polémica ni mucha exigencia por parte de la sociedad.

 Yo no pido que la mujer deje su vinculación con la red de cuidados, sino incorporar al hombre en ese sector que aún no se manifiesta como transversal a ambos sexos, y con ello abarcar a la sociedad en su conjunto como sujetos activos dentro de la economía de cuidados. Hacer de la economía de cuidados un asunto de estado, porque al fin y al cabo ya es un asunto político por mucho que muchos quieran que permanezca escondido. 

Finalmente con esto lo que se exige es que tanto la economía productiva como la reproductiva y de cuidados queden visibles y se eliminen las parcelas distintivas que el machismo generó creando dos mundos uno visible y masculino y otro invisible y femenino. 

 El ejemplo de la crianza es sólo un punto de toda esta red de cuidados, muchos han hecho burlas diciendo que si se quiere poner de manifiesto dicha estructura podrían haber llevado a algún anciano o a algún enfermo. Efectivamente no sólo se trata de la crianza de los niños si no que va más allá. Pero también nos cuidamos entre nosotros sin estar enfermos, sin ser ancianos o sin ser niños. La red de cuidados es más amplia y es uno de los sustentos vitales para el mantenimiento de cualquier sistema económico productivo. 


Otra duda y generador de controversia ha sido la gran pregunta de ¿dónde está el padre de la criatura? Desde el feminismo tradicional se ha hecho hincapié en la necesidad del reparto de funciones dentro del hogar y aún así todavía escuchamos eso de "los hombres no ayudan en casa"... cómo si tuviesen que "ayudar" a alguien... Y sí, el padre, el hermano, el hijo, en general el hombre no aparece como elemento crítico y reivindicativo dentro de estas luchas, al menos de forma visible. Como decía anteriormente si bien la mujer ha entrado (con dificultades y ocultamientos) en la esfera pública, el acceso del hombre a la esfera privada no está exento de problemas. El machismo siempre deja clara en su férrea estructura que lugar ocupa cada uno y sigue alimentando que salir de ese lugar natural es poco menos que travestismo. El machismo es muy "ordenado" y por eso mismo tampoco admite que ni siquiera es necesario que exista un "padre de la criatura", que a veces lo que hay son dos padres, a veces una madre sola, a veces dos madres... Que las estructuras familiares actuales ni siquiera se someten a ese orden. 


Llegados a este punto entenderemos porqué el machismo ha sido un gran aliado, una vez más, para el sistema actual capitalista y viceversa. Manteniendo toda la economía reproductiva y los cuidados en la sombra, quitándole importancia o dejándolo como asuntos de índole privado, el sistema capitalista se ahorra mucho dinero y suma otro pilar que le sustente. ¿ O creéis que un sistema tan imperfecto como este y que genera tanta desigualdad sería sostenible si no tuviese a mucha gente cuidando de otra gente? Pero había que desviar esa atención. Primero hacia lo privado y con organización, es decir, repartiendo funciones por sexos y encerrándolas en el hogar. Después cuando el sexo oculto quiso tener valor dentro de las sociedades y con este sistema supone por tanto entrar en el mercado productivo y recibir dinero a cambio de tu trabajo (lo que se conoce como un empleo), es decir, cuando las mujeres entraron en el mercado laboral sólo se les permitió con una condición que era seguir manteniendo las distinciones, seguir manteniendo oculto que este sistema sólo se puede sostener gracias a redes de cuidados. Esas mismas redes que hacen que no haya una situación de alarma social pese a recortes en educación, en sanidad, en dependencia… Lo que antes hacia el estado ahora lo tiene que hacer alguien, no ha dejado de ser necesario. Y el estado sabía que había quién se iba a encargar. 

Durante muchos años las mujeres que quisieron salir de la oscuridad del mundo privado han tenido que ocultar que en realidad tenían una doble vida, sacrificando por el camino tiempo y vivencias tanto en un terreno como en el otro. Hoy muchas mujeres se levantan contra esto porque consideran que no es necesario, que con un reparto lógico de funciones y unos empleos racionales se puede disfrutar de todo, ya que siempre han tenido todo. 

No hay padre de la criatura porque al sistema no le conviene que la mitad de su población descubra que toda esta red también es responsabilidad suya porque... ¿ cómo puedes explicar a una sociedad en su conjunto que se exigen horarios flexibles, disponibilidad 24 horas, facilidad de desplazamiento cuando nos demos cuenta de que todos y todas tenemos "cargas" familiares y personales?

Definitivamente dejemos de cuestionar nuestras funciones en la vida no vaya a ser que al final, una vez más, lo que quede en entredicho sea el propio sistema capitalista y sus variantes de opresión. 

jueves, 14 de enero de 2016

Un asunto político.



Recuerdo una vez que con siete u ocho años mi madre que es arquitecto me llevó con ella para ayudarle a hacer una medición de terreno. Recuerdo que me lo pasé muy bien aquel día. Qué tenía con quién dejarme, por supuesto, qué yo estaba de vacaciones y ella quería pasar tiempo conmigo, pues también. Hay quien quizás no entienda esto. 

 Además de ese día especial recuerdo muchas tardes en su estudio, ella trabajando en sus planos y yo haciendo los deberes mientras escuchábamos la radio. Pero también recuerdo más de una tarde y de dos en el instituto con mi padre (que es profesor), era divertido, si tenía deberes y no los entendía rápidamente aparecía un profesor “de apoyo” de la asignatura que fuese necesaria. No sólo no fue ningún trauma para mí sino al revés porque me hacía estar cerca de mis padres y sobre todo entender que eran personas con mundos propios y que querían hacerme partícipes de esos mundos. Y eso me hacía sentir importante para ellos. Un niño suele valorar mucho esas cosas. 

No había problemas económicos como para que no pudieran permitirse dejarme con alguien y sin embargo querían estar conmigo. Algunos quizás no entiendan que el afecto y el apego también son muy importantes para la educación y la crianza de un hijo. También aprendí sobre modales, aprendí a comportarme en público, a estar con gente desconocida y no armar escándalos ni numeritos. Aprendí a estar con los otros, con los adultos, y en su mundo, y eso tampoco me originó ningún trauma sino al contrario, me ayudó a crecer sabiendo adecuarme a las situaciones, divertida, alegre pero teniendo presente que hay que respetar a los otros y saber cómo tratar en según qué ambiente. Que el trabajo es algo serio pero que también es algo humano, y que no es incompatible tomarse las cosas en serio con aportar esa humanidad en cada acto en el que participemos.

 Y sin embargo no es sólo un asunto de apego… ¿cómo se ve la maternidad en esta sociedad en relación con el mundo laboral? 

¿Por qué mi madre embarazada de mí de cinco meses se seguía subiendo a andamios para explicar las obras ocultando a todos que estaba embarazada porque su puesto de trabajo estaba en riesgo? 

¿Por qué amigas mías ocultan sus embarazos (incluso trabajando para administraciones públicas) cuando tienen contratos precarios de obras y servicios y esperan incluso estando ya de seis meses y disimulando como pueden para informar de su estado a que les renueven el contrato? 

¿Por qué algunas compañeras tienen que mentir para excusarse y salir de una reunión de trabajo diciendo que tienen otra reunión laboral cuando en realidad van al colegio de sus hijos a reunirse pero con la profesora? 

Y también está la maternidad potencial… ¿Por qué me han preguntado en más de una entrevista de trabajo si tengo gente a mi cargo? ¿Si tengo hijos? ¿Si tengo pareja estable? o ¿si quiero tener hijos? 

Si la paternidad/maternidad aún no comprende lo importante que es el vínculo y el afecto también hay diferencias entre ser padre o madre hoy en día y sobre todo en relación con la esfera pública y el trabajo monetarizado. Ya que un padre puede ser un padrazo por anteponer a sus hijos (si el machismo no le tacha de “calzonazos”) mientras que una mujer que priorice su maternidad se considerará poco profesional y si prioriza su profesión “mala madre”. ¿Cómo encontrar el equilibrio?  
Es en el momento el que te das cuenta de que si buscar equilibrios no te contratan o te dan peores condiciones laborales, entonces mientes y ocultas. Y dices no tengo pareja, no quiero tener hijos y después… no estoy embarazada, me voy porque tengo otra reunión (mientras piensas… ¿Le estará yendo bien en mates a mi hijo?) y así se construyen los mundos paralelos. Y la mujer sale de la esfera privada pero sólo de vacaciones. 

 La clave probablemente está en que ser padres o madres no es un derecho sino una responsabilidad, quizás si se entendiese este concepto entenderían porqué no se puede obligar a nadie a ser madre y entenderían por tanto que es una decisión bastante personal y que nadie, ni un médico ni un político puede tomar por ti. Pero también se entenderían muchas otras cosas como que es una responsabilidad pública porque es la encargada de aportar nuevos integrantes a nuestra sociedad y sin esos miembros no existiría tal sociedad. Y sobre todo no es lo mismo una sociedad que tuvo afecto e implicación que una que no lo tuvo.

 Ayer Carolina Bescansa acudía con su hijo al parlamento y se armó un revuelo. No importó que no fuese un acto novedoso ni original, casos como ese ha habido miles en Europa (parlamento Europeo, parlamento Holandés…) o en América (Chile o Argentina), pero eso no importó como ya digo y muchos se le echaron al cuello ¡Ese no es lugar! ¡En el Congreso hay guarderías! El lugar es lo privado, y la crianza o bien un asunto de “otros” o bien un oficio clandestino. Teniendo en cuenta todo lo anterior considero que Carolina Bescansa, como hicieron otras antes, llevó este asunto al lugar que le corresponde, al centro de la política, porque esto es un asunto político. Y gracias a ello, desde ayer muchos (incluida yo misma) andamos planteándonos muchos temas.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Ciudadanos es anti-yo.




Yo soy mujer, joven y en búsqueda de empleo. Viendo su programa electoral sólo puedo advertir algo: Albert Rivera me ha declarado la guerra y yo ni siquiera sé porqué. El sistema nos oprime, nos quita derechos, a algunos ni siquiera se los dieron nunca. Pero para lo único que sirve reconocerse como víctima es para luchar con más fuerza. 




Ciudadanos es anti-yo cuando decide que si de por sí tenemos una normativa laboral escandalosa que beneficia a un sector (minoritario) de la población en contra de la gran mayoría, eso se podía "mejorar". Su contrato único viene a decirnos dos cosas, reconocidas por el propio Rivera. La primera que no afecta a los contratos de corta duración. La segunda es que si antes te podían despedir a los dos años pagando 33 días por año cotizado, ahora con su propuesta de contrato único la subida es escalonada por lo que a partir del tercer año serían 15 días, el cuarto 18, el quinto 21 etc Es decir, te pueden seguir despidiendo igual tras el segundo año pero pagando menos. De hecho para pagar esos 33 días tendrías que llegar al octavo año. ¿Alguien llegará al octavo año? 
Sigo sin comprender cómo va a solucionar esto el problema, lo único que se me ocurre es que el problema que yo creo que hay no es el mismo que ven los de Ciudadanos. Ellos ven para empezar que la única forma de garantizar la contratación es abaratar el despido. Es hacer que no valga nada, que mi trabajo no valga nada. Yo en cambio lo veo de otra manera. Las empresas y todos tenemos que trabajar para salir adelante, es decir, no se contrata porque sea barato se contrata porque hacen falta trabajadores. Una legislación que garantice los derechos de sus trabajadores no genera paro, lo que quizás genere es una mejor calidad de vida que finalmente repercutirá en todos. Si algunas empresas no entienden que los gobiernos deben trabajar para el bien de la mayoría quizás deberían ser ellas las que hiciesen las maletas y no los miles de jóvenes que por este y otros motivos han tenido que marcharse de este país. No os preocupéis siempre hay quien toma el relevo, lo necesario para que una empresa funcione no es que exista un jefe, un jefe solo no hace nada. Lo necesario es que se trabaje. Sin trabajadores no tienen nada que hacer, y como aquí hay mucha gente con ganas de trabajar y mucho trabajo por hacer lo de menos es que nos falten jefes. 

Este país no tiene un problema con los contratos, este país tiene un problema más grave, estructural y de su modelo productivo. Me resulta muy llamativo que no incluyan nada para generar empleo más que convertir a la población en esclavos mediante contratos basura. Me inquieta que este partido tan moderno pretenda que la economía del país se siga sustentando con el modelo heredado del franquismo, es decir, turismo y burbujas de amor, modelos que por su esencia aumentan los contratos de corta duración, esos mismos que no se verían afectados por la propuesta de contrato único. El mismo modelo que "levantó" este país en los sesenta. Es muy triste que con todo lo que queda por hacer en España (como crear un modelo energético que nos dé autonomía, desarrollar el sector productivo que actualmente es ridículo etc) alguien tenga la cara de decir que aquí no hay trabajo, que hay que buscarlo fuera o venderte a precio de esclavo. Con todo lo que hay por hacer...





Pero también soy mujer y en esto como en lo otro Ciudadanos también me ha declarado la guerra. Si como trabajadora no sabía qué le había hecho yo al partido naranja, como mujer tampoco me queda muy claro. En resumen podríamos decir que se han apropiado del discurso del neomachismo que defiende una victimización del hombre por el hecho de ser hombre. Algo como hacer víctima a los blancos porque haya condenas especificas contra los delitos racistas, algo que por cierto nadie plantearía, sin embargo esto por lo que sea sí que se puede hacer. Ciudadanos creo que vuelve a errar el tiro, a no percibir cuál es el problema o a no querer percibirlo. Desde sectores que se han dedicado a estudiar las violencias machistas se exigen cambios en la ley, porque es una ley simplista que es obvio que no está solucionando el problema. Es vital entender qué es el machismo para comprender porqué necesita leyes específicas que lo atiendan en exclusiva. Es muy importante entender que hay una estructura que va de lo público a lo privado, de la pareja, a las relaciones laborales y familiares. Es decir, una estructura que afecta a todo los pilares de la vida cotidiana y que genera una situación de discriminación en la mujer por el hecho de ser mujer. En este momento además, teniendo en cuenta los recortes y el peso de la red de cuidados por cuestiones ideológicas e históricas en la mujer, podemos hablar de una feminización de la pobreza en el propio estado español. En un sistema capitalista donde el que compra es el amo, el que tiene salario es el que puede optar al privilegio de ser considerado ciudadano, el hecho de que un sector de la población sea empobrecido por el propio sistema hace que en efecto no se cumpla con la constitución y no se garantice, apelando al artículo 14 (el mismo que apela C´s), la igualdad de todos ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición. Más si a esto le añades tasas judiciales, dificultad para el acceso a la vivienda, pobreza energética y derivados de ese problema inicial de cobrar menos o no cobrar, de estar en la esfera pública o en los hogares. Es decir, de obviar que no partimos de igualdad de condiciones y que garantizar un derecho en una constitución implica trabajar para que se cumpla. 

Hoy tenemos una nueva víctima de esta ideología. Lamento que muchos estén más preocupados por la defensa de los asesinos que por los derechos de sus víctimas. No me voy a poner a dar cifras porque todos las conocemos de sobra y porque con la ley actual no podemos ofrecer datos que expliquen hasta que punto es un problema estructural, ya que la ley se centra única y exclusivamente en el ámbito de la pareja. Un error garrafal que ha dado pie a muchos para confundir consciente o inconscientemente un problema estructural que describe un sistema de dominación con una relación tóxica. 

Por todo esto y mucho que me dejo en el tintero Ciudadanos es anti-yo pero también es anti muchos otros, porque la mayoría de este país lejos de beneficiarse de esta "nueva política" será igualmente víctima, y como decía al principio reconocerse como víctima para lo único que debe servir es para luchar con muchas más fuerzas. 











viernes, 6 de noviembre de 2015

7-N: Los privilegios, la semántica y el Estado.






Hombres, mujeres y machismo. 

Tanto los hombres machistas como los que no lo son SON PRIVILEGIADOS por este sistema. La diferencia es que unos trabajan cada día para su mantenimiento y otros para erradicarlo, y por ello pese a ser ambos privilegiados no son la misma cosa. Cuando un machista cree que un discurso feminista daña al hombre en su conjunto fundamentalmente está agrediendo a todos esos hombres que luchan y están convencidos de que el feminismo es la única opción que combate las situaciones de desigualdad por cuestión de sexo. Es decir, los hombres machistas son los que insultan al hombre en su conjunto destacando que sólo pueden ser hombres si mantienen un sistema en el que sean los opresores. 

Tanto las mujeres feministas como las que no lo son NO SON PRIVILEGIADAS por este sistema y por tanto están oprimidas por el mismo. Cuando una mujer se declara antifeminista se rebela contra todas aquellas que le recuerdan que está oprimida y que es capaz de mantenerse con cierta comodidad en dicha situación. Es decir, se rebela contra la evidencia de su propia y desagradable situación. Alguien sumiso puede vivir muy cómodo en un sistema represivo y ocurre habitualmente en otros casos como con el racismo o el clasismo. Una muestra muy evidente (ahora que salen tantas encuestas y análisis sociológicos) serían todos esos obreros que votan al PP o a CIUDADANOS. También conocidos como "obreros de derechas". 

Doméstica, de género o machista. 

NO es violencia DOMÉSTICA porque el móvil de estos crímenes se repite de forma sistemática y no sólo dentro del hogar por lo que es un asunto público y no privado. Cuando decimos que han asesinado a 70 mujeres este año, lo que en realidad deberíamos decir para facilitar la comprensión es que el machismo mató a 70 mujeres (dentro de relaciones de pareja) este año. 

NO es violencia de GÉNERO porque así hacemos el trabajo al machismo, ya que se generan ambigüedades que llevan a algunos a confundir (deliberadamente o no) una guerra ideológica con una guerra de sexos.

SÍ es violencia MACHISTA porque el móvil de dichos crímenes no es otro que dicha ideología y los ejecutores de dichos crímenes no son otros que los hombres machistas. 


El estado y la violencia. 

El gobierno de Zapatero aprobó una ley integral contra la Violencia de Género (la llamó así). El principal problema de está ley desde una perspectiva semántica es obvio, llamar violencia de género a la violencia machista genera un problema innecesario y ayuda a crear una imagen errónea del problema que debemos solucionar. A su vez el hecho de que esta ley contemple como violencia machista única y exclusivamente a la que se da dentro de una relación de pareja se aleja del problema real que va más allá del ámbito privado. Ya lo decía anteriormente NO es violencia doméstica.

 -Hay violencia machista en las violaciones, el abuso sexual o el acoso callejero, ejecutado normalmente por hombres desconocidos para sus víctimas. 
-Hay violencia machista en el mercado laboral donde las mujeres cobran menos por ser mujeres.
- Hay violencia machista en nuestras leyes, en los permisos de paternidad, en exigir una custodia compartida tras un divorcio mientras que nadie exige una custodia compartida desde el nacimiento.
-Hay violencia machista en la red de cuidados (dentro del ámbito familiar) y que con los recortes ha supuesto más carga para la mujer por el hecho de ser mujer en asuntos de los que se ocupaba el estado como es el caso de la dependencia. Hay violencia machista en que una mujer tenga que dejar su trabajo para cuidar un familiar enfermo y un hombre ni se lo plantee. Cuando el estado no ayuda es la mujer la que carga con el peso de esas carencias. Y eso es violencia machista. 
-Y dentro de la pareja no sólo hay golpes o asesinatos (de hecho eso sólo ocurre cuando el maltratador está fracasando), hay violencia en los insultos, desprestigios, sobrecargas... Hay violencia cuando la dependencia emocional del hombre educado por el machismo que no sabe gestionar sus emociones recae en su pareja. 
-Hay violencia machista cuando un gobierno decide por cada una de las mujeres sobre su maternidad. 

Hay tantas violencias machistas que es muy difícil no percibir el asunto como una cuestión sistemática y no casual, que se da en la pareja pero no sólo y que evidencia un sistema represivo contra un sector de la población única y exclusivamente por cuestión de sexo.

El estado práctica la violencia machista con los recortes, a través del sistema educativo y cuando la ciudadanía exige una respuesta contundente y la ignora. Como ha ocurrido con la convocatoria a las marchas contra la Violencia machista que tendrán lugar mañana día 7 de Noviembre en las calles de Madrid, y que tanto el partido en el gobierno (PP) como alguno de la oposición (CIUDADANOS) han rechazado darles su apoyo. Negar apoyo a las víctimas de una ideología violenta que ha dejado mínimo 70 muertas este año en este país es VIOLENCIA MACHISTA. 


Dejándome demasiado en el tintero me despido. ¡Madrid mañana será violeta y será una victoria para tod@s!






lunes, 22 de junio de 2015

Hegemonía competitiva y lucha cooperativa.

Aristóteles estableció oposiciones para describir el mundo. Así a través de dos listas nos dijo que existía “lo bueno y lo malo”, “lo racional y lo emocional”, “el cielo y la tierra”, “el hombre y la mujer”…

A partir de ahí quedó bastante claro que todo esto debía leerse como un listado, así lo bueno se corresponde con lo racional, el cielo y el hombre. Mientras que lo malo está en contacto directo con lo emocional, la tierra y la mujer. No puedo decir que todo esto lo inventara Aristóteles, pero su sistematización ayudó a generar una hegemonía de pensamiento que es la predominante del mundo occidental. El término “hegemonía” viene del griego y significa “guiar”, “preceder”, “conducir”, por tanto debemos atender a cómo este planteamiento hegemónico ha marcado el devenir de nuestra historia y cómo sigue repercutiendo actualmente.

    
     Si hacemos un breve recorrido por la historia de la humanidad veremos que la oposición entre dos
elementos es clave para el análisis de la misma, Aristóteles y otros nos enseñaron a pensar así. Sólo sabemos pensar a través de listados infantiles en constante oposición. Y además debíamos pensar porque lo emocional estaba en el listado de lo malo…Y surgieron los países y los había buenos y malos, y describimos las razas (que sólo hay una: la raza humana) pero que se presentan en dos categorías: las buenas y las malas. Y los países buenos con las razas buenas, invadieron a los otros y les impusieron su “bondad”. Y de camino impusieron este sistema de pensamiento, tan propio de esos “países buenos”. 

 Si el recorrido lo hacemos por la historia de la vida privada comprobaremos que Aristóteles no se equivocaba: había hombres y mujeres (al menos desde una perspectiva puramente genital). Y uno era bueno y la otra mala (lo ponía hasta en la Biblia). Y como con los países, los hombres que eran los buenos y los racionales debían imponerse a las mujeres que eran las malas y las emocionales.



 Si nos vamos al plano espiritual se establece la distinción “cielo y tierra”, lo elevado y lo cotidiano. Y el cielo se identificó con la deidad (poco a poco y sin prisas) y la tierra con lo humano en su sentido más mísero espiritualmente. Y miramos al cielo y nos olvidamos de la tierra, y la destruimos, la utilizamos, y obviamos que vivimos en ella. Se crean grandes religiones que te prometen paraísos celestiales “allá arriba” y la tierra se convirtió por tanto en un valle de lágrimas que sería recompensado por el cielo. Y como los países buenos con las razas buenas y los hombres buenos y racionales, el cielo se impuso a la tierra. El cielo era racional y viril, la tierra femenina y emocional. Y ya sabemos cuáles son los rasgos “buenos” y los rasgos “malos” y a quién le corresponden. 

El racionalismo mal entendido, ese que obviaba que todo planteamiento está en estrecha relación con una emoción, ese mismo que no sabía pensar sin establecer oposiciones, que dijo ya de antemano que era lo bueno y lo malo y estableció listas, creó nuevas oposiciones, cada vez más locas, más irracionalmente racionales. Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros: reyes y vasallos, ricos y pobres, patrones y obreros, heterosexuales y homosexuales… (Porque sí, esa distinción también parte de la base de que no podemos explicar nada sin oponerlo con otra cosa y encasillarlo en una de las dos listas que marcan nuestro pensamiento. Un rasgo bueno y uno malo. Uno racional y otro emocional. Celestial o terrenal…) 

Habitualmente hablamos del sistema para referirnos a un sistema político o económico determinado. Si algo hemos aprendido es que esos sistemas se modifican con los años, surgen nuevos, no se vive igual ahora que en el siglo XII, los valores son otros… Y sin embargo, hay algo que recorre todo el pensamiento de nuestra historia y es el sistema de oposiciones donde siempre se va a imponer el término “bueno” al término “malo”, es esa estructura, ese listado. Que al fin y al cabo se sustenta en el planteamiento de que debe existir un opresor y un oprimido (por la gracia de dios y de Aristóteles) porque así vence el bien al mal, lo elevado a lo mediocre. Y ya tenemos el componente moral que corona la obra. 

 Un listado basado en la competición, en un sentido bélico de las cosas, que no comprende que la realidad es la suma de sus partes y que la cooperación nos permitiría vivir en un mundo más apacible donde se respetase al ser humano (en su totalidad no en su rol), a la tierra como casa y al cielo como techo hermoso, un mundo que comprendiese que somos pensamientos y sentimientos… Que lo que creemos oposiciones sólo son complementos.,Romper con el listado competitivo nos acercaría a comprender mejor la realidad y cooperar todos juntos para no mantener este mundo irreal e innecesario sino vivir cómodamente con el que tenemos. 

 Así las luchas por romper con estos esquemas son las que hoy por hoy se aproximan más a un cambio real de conciencia. El feminismo, el ecologismo, la descolonización… son procesos de ruptura con el planteamiento hegemónico que distingue y jerarquiza la realidad de nuestro mundo. Por ello no debes ser negro, mujer, homosexual o árbol (permítanme el absurdo) para defender este cambio, simplemente hace falta un poco de inteligencia y de observación, para saber que no nos queda otra si queremos sobrevivir a nosotros mismos. Y tener en cuenta que porque un planteamiento sea antiguo no quiere decir que no sea erróneo o que no se pueda modificar. 

 Nuestro mundo actual, el creado bajo la dominación de este sistema, es un mundo donde la pobreza extrema aumenta cada año (la gente muere de hambre), donde las crisis económicas cada vez son más devastadoras. Se habla de decrecimiento como opción, en un planeta finito que no puede seguir creciendo según el modelo actual… ¿seguimos sin comprender que la tierra esta es la que tenemos? Seguimos pisoteándola porque seguimos sin considerarla importante, la tierra está en lo malo y la defensa de la tierra se sigue considerando un asunto emocional (y te llamarán “abraza árboles” y “perroflauta”). Se sigue sin entender la tierra como parte de lo que somos, en el mismo plano que el cielo, que lo racional, que lo divino y que lo bueno. Y si te emociona una flor eso también es humano y bello y bueno. Porque sigue partiendo de la realidad, de cómo son las cosas, no de sistemas creados sin atender a los componentes que tenemos, que obvia o somete todo lo que se salga de un sistema que quizás tuvo mucho de cielo, ya que a fin de cuentas no deja de ser un planteamiento moral sobre la victoria del “bien” contra el “mal”, pero muy poco de tierra y que por tanto obvió algo muy importante que es saber dónde nos encontramos y con qué recursos contamos. 

 El propio Aristóteles decía que la conciencia era el resultado de un proceso social. El pensamiento hegemónico puede ser modificado, pero para ello es vital conocerlo y enfrentarse a él. Nadie planta cara a algo que no reconoce, que no sabe que existe.

 V. Lenin en 1905 (en los inicios del proceso revolucionario en Rusia) a cuenta del término hegemonía hace la siguiente consideración:

 …la hegemonía pertenece en la guerra a quien lucha con mayor energía que los demás, a quien aprovecha todas las ocasiones para asestar golpes al enemigo, a aquel cuyas palabras no difieren de los hechos y es, por ello, el guía ideológico de la democracia, y critica toda ambigüedad… 

El cambio, ese que ya más que deseable es necesario, sólo vendrá de la lucha, de enfrentarse no sólo a las consecuencias, sino a las causas filosóficas , al planteamiento que subyace en cada uno de nuestros actos. No delegar en la representación política o en los grupos organizados, pese a que su labor sea fundamental. El cambio hegemónico es cultural, debe partir de cada uno de nosotros en cada uno de nuestros días y en cada uno de nuestros actos. Adquirir conciencia sobre lo que somos y sobre lo que falla debe ser el primer paso para este camino que ya sabemos que será largo.