lunes, 7 de julio de 2014

Verde



¿Y por qué querían que fuese gris?

Si yo soy verde, 
verde, siniestra y sin remedio.
Como una sandía, 
roja por dentro y refrescante. 

Asustada por la lagartija 
que corre asustada 
por mis pasos, 
camino en verde.

Con mi continuo interrogante
como dos árboles torcidos en aspa
a mitad de camino.

Y me escondo,
camuflada como banco,
de madera y piedra,
entre pinares.

¿Y por qué ser gris cómo las aceras?

Si yo ya soy bosque,
bosque rodeado por carreteras
grises y a rayas blancas,
con tráfico fluído o denso
pero constante.

Siempre presente el cerco
a la reserva,
el ruidoso recuerdo
de lo que quise dejar atrás.

Y no me escondo, 
ahora no,
sólo estoy en mi sitio.
Ya lo advertí...
verde, siniestra y sin remedio.

Nada está escrito...
¡Cuidado con la Bejuquilla!


miércoles, 2 de julio de 2014

Oxibelis Fulgidus en la RAE.


Hay un reptil no venenoso y que nocturno habita en mis zonas húmedas y bajas. Despavesa, sin pulmones, mi cueva cerrada y cenicienta, de cal gris, de ceniza y canto, para encorar mi epidermis con su cuero. La bejuquilla, silvestre o selvática, es serpiente que nace y desemboca, con la indecisión amable de un amante, en ríos y cataratas por las piernas. Su piel fría que te abraza, abrasa los volcanes ya dormidos para llenar la montaña con su magma. Y si te penetra de noche, en madrugada, te devuelve del sueño al inconsciente, a la tierra, a la carne y a la nada. 



viernes, 18 de abril de 2014

Las vainas que se le ocurren a dios...

"El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo."  Con estas palabras comenzó nuestra historia. Una historia de intimidad, de noches en vela entre sábanas metiéndonos en la intimidad del otro. Su método eran palabras promiscuas, de las que yo era consciente de no ser la única dueña, el mío mi noche y mi cama, que también compartí con muchos otros. Aún así nadie jamás podrá quitarnos esas noches, que fueron sólo nuestras y que quedarán para siempre como parte de mi estructura, de mi anatomía. 
Y como en aquella canción de José Alfredo Jiménez estuve a punto de cambiar mi mundo por el mundo suyo. Y después fui coronel sin correspondencia, muerto de hambre y apostando por un gallo heredado de un hijo muerto. Y no comprendí sus palabras hasta que no llegué a Macondo, el coronel Aureliano Buendía me lo explicaría mientras perdía todas sus guerras o recordaba el día que conoció el hielo frente al pelotón de fusilamiento. Amaranta, Úrsula Iguarán, los José Arcadios, Remedios la bella ascendiendo a los cielos, Meme, Aureliano Babilonia... y él, ese Gabriel nieto del coronel Gerinaldo Márquez. Esa vez, directamente, como testigo necesario, se metió en mi cama, conmigo, para conocer de primera mano la historia de los Buendía.
La noche que acabé Cien años de soledad, tras buscar un capítulo más perdido tras el gran final cerrado, sí cerrado, pero yo quería más. Besé el libro con pasión. Nunca antes había tenido la necesidad de hacer tal cosa, pese a mi relación romántica con el formato libroque me impide disfrutar de los avances tecnológicos como el e-book. Todos los libros me apasionan, pero lo cierto es que sólo he besado uno. Ahí no fui promiscua, ahí soy sólo de Gabo.
Pero me introduje por consejo de un profesor en el Kamasutra Caribe como él lo llamaba, y conocí el amor en los tiempos del cólera, enamorándome de la rebeldía de Fermina Daza, o el devenir de Florentino Ariza. Recuerdo con nitidez la primera relación sexual entre Fermina y Juvenal Urbino, y todo lo que movió en mis entrañas ardientes juveniles. 
Pero no pueden faltar los cuentos, los doce peregrinos o el cuento largo de La increíble y triste historia de la Cándida Eréndida y su abuela Desalmada... Pero como quería más también me acerqué al mundo del guión cinematográfico con su Como contar un cuento. 
En Relato de un naúfrago aprendí que por mucha hambre que uno tenga no puedes comer una gaviota cruda con facilidad y que no se debe dar de comer al hambriento y de beber al sediento si viene de estar demasiado tiempo a la deriva... puede ser catastrófico.
Tras el resumen descubro que aún me queda mucha intimidad por descubrir, muchas noches para meterme en la cama con sus palabras. Y si lo acabase todo, siempre podríamos repetir, si es que eso se puede, ya que yo soy distinta cada día, y a ello ha ayudado mucho cada una de las noches que pasé en el caribe colombiano, emigrada en Europa o perdida en el mar. 
¡Por los viajes, por las palabras, por los besos que debo a las contraportadas de los libros, gracias y hasta siempre Gabo!




jueves, 10 de abril de 2014

Sintaxis del amor (romántico).



Recuerdo mis teorías adolescentes sobre el amor, mi manera de describir lo que otros llamaban amistad con momentos eróticos. El amor debía ser una oración coordinada compuesta por tanto por dos proposiciones y cuyo nexo sería "y" conjunción copulativa. Lo opuesto eran las relaciones subordinadas, donde pese a existir dos sintagmas verbales no podemos hablar de más de una oración. Es una oración simple con dos sintagmas verbales donde uno de ellos simplemente cumple una función requerida por el verbo del otro. Está opción es la que habitualmente propone el malentendido "amor romántico", basado en la férrea estructura del patriarcado social. 

Un ser humano que se considere completo, una vez que se descubre como oración subordinada de complemento directo, no puede evitar sentirse el objeto. 

¿Su verbo puede permitir eso? ¿Tras el análisis sintáctico quedará todo igual?

Se ha establecido una relación de dependencia que sólo puede solucionarse si el sintagma verbal que se corresponde con la subordinada recupera su propio sintagma nominal. Es curioso nominal es nombre y el nombre equivale a la identidad. 

Pese a las teorías de "amor" del sin ti no soy nada, hay seres que necesitan estar completos, ser una oración con sus propios sintagmas, sin ser requeridos por ningún verbo ajeno. Esos seres sólo pueden amar bajo la circunstancia de ser una sola frase que se coordina mediante "y" conjunción copulativa. 

Y así con la coordinación llega la amistad con momentos eróticos o las naranjas enteras y todo lo que, al menos bajo mi parecer, es el verdadero amor, un amor que no es necesidad sino gusto. Uno que se desarrolla por una cuestión de estilo.  

lunes, 10 de marzo de 2014

Fuego



Hoguera, hogar, puerta cerrada
Caminas descalza
Fingiendo que el suelo no está frío.

Con el pelo al aire, 
provocadora
como las mil serranas del cancionero.

Con la piel suave y con la piel áspera
Como Femme Fatale y Donna Angelicata.
Como objeto definido y definitivo
como significante polisémico.

Erguida y a cuatro patas
con maquillaje, con cara lavada. 

Hoguera, hogar, puerta cerrada.
El fuego que incendió tu cabeza
ya quema tus pies
El espectáculo ha comenzado.

Y sobreviviste al parto,
al matrimonio, 
¿al desdén?
Eso nunca.

Como femme fatale y donna angelicata
con etiqueta de envasado
¿Al vacío?
Eso nunca.

Como serrana en Santillana, 
alcahueta en Hita,
o bailarina en Degas.

Hoguera, hogar, puerta cerrada.
Tomaste los montes,
adoraste la otredad.
Y te apresaron, te desnudaron, 
te violaron
Y ni si quiera entonces supieron ver.

Y me hablas de la lucha,
de las cadenas,
de las decimonónicas revueltas.

Hoguera, hogar y puerta abierta.
Yo quiero decidir,
y no quiero hoguera, ni hogar,
si no decido.

Saliste al campo 
invocaste a sus demonios,
tu libertad y su miedo.

Como Femme Fatale devora niños,
como metáfora vivida de su masacre.

¿Y qué hay de hoguera, hogar, puerta cerrada?
¿Nadie aguarda dentro?

Mis donnas, mis ángeles, 
tan frágiles que parecen romperse
ante el más mínimo hilillo de aire.

Yo las compadezco,
pequeñas niñas asustadas,
de ciencia ficción,
de elemento, objeto y puerta cerrada.

Las quiero humanas, 
sin roles, en público, 
adultas, dispuestas.

Hoguera, hogar y puerta abierta.
Y... si... ¿Apagamos la hoguera
y no fundamos un hogar?

Llegó el siglo XX, 
y la maternidad fue decisión,
el sexo disfrute
Las puertas se abrieron
sin dentro y sin fuera.

Y llegó el problema...

¿Sin femme fatale ni donna angelicata
cómo podrían reconocer a las brujas?


viernes, 28 de febrero de 2014

¿Todo está inventado?



Escucho mucho eso de que todo está inventado, en las artes, en el pensamiento, incluso en lo tecnológico. Obviamente es algo fácilmente rebatible, pero aún así no paro de escucharlo. 

A principios del siglo XX con sus coches, sus teléfonos, su luz eléctrica, su vida burguesa, su divorcio y sus democracias liberales también muchos pensaban que estaba todo inventado. Después vinieron los teléfonos móviles, los ordenadores, internet, los hippies, los queers, y otras formas de gobierno: el fascismo, los soviéticos, Mao...No siempre es a mejor pero lo que es evidente es que nunca está todo inventado. 

También escucho mucho que las cosas son como son que no se pueden cambiar. Que primero fueron los estamentos y los derechos de nacimiento, después el dinero, pero siempre los de abajo estuvieron abajo y los de arriba consiguieron mantenerse arriba. Quizás la pérdida de tiempo radique en esa necesidad de vencer una guerra, esa urgencia que no nos deja tiempo para lo importante. 

Aquí, entonces, no cambia nada y todo está inventado.Y sabemos que las dos cosas son falsas. La creación, el invento siempre implica cambio, no lo puede evitar es como esos conejitos del cuento de Cortazar, imposibles de dominar, ellos van a acabar desordenando el piso, es algo irremediable. 

Y entonces yo me pregunto si es falso que ya todo está inventado y que las cosas no cambian... ¿por qué no probamos a crear algo nuevo, a inventar algo que no esté inventado y así hacer que las cosas cambien?

Para crecer sólo hacen falta los tres pilares que sustentan a los niños: La motivación (su energía), los estímulos (lo que ven) y la novedad (todo está por descubrir). Sólo así surge la creación, el crecimiento y el cambio. Considero que si miramos en nuestro interior y a nuestro alrededor encontraremos esos tres pilares esperando, diciéndonos: -¡Vamos a crear algo nuevo, vamos a inventar lo no inventado y con eso vamos a conseguir cambiarlo todo!

viernes, 14 de febrero de 2014

Yo Acuso...!




Nunca es un mal día para hacer homenajes a la belleza ni reproches a la barbarie. Me duelen mis muertos, esos asesinatos de los que he sido cómplice porque en mi D.N.I. pone "Estado Español". Como Zola yo acuso y me acuso y os acuso a todos por matar al que sueña, por crear barreras y por mirar a otro lado. 
Mientras mirábamos al norte y a la Troika el mar seguía tragando personas, algunos le servían el almuerzo a los peces, crecidos por el poder que al parecer da sentirse más que aquellos que tienen sueños.

Nuestros salvajes, que afirman estar legitimados por nosotros mismos están crecidos como los ríos, y como ellos siguen su cauce natural, en este caso su propia barbarie. No hables de inmigrantes, de ilegales, si quieres nominar a los seres humanos te recordaré que a todos nos dotan de nombres y apellidos, y que tras ese nombre y ese apellido hay una historia, amigos, familias y sobretodo sueños, esos sueños que les hicieron creer que tenían alas o aletas y que podrían con todas las barreras. 

Mi homenaje es a los sueños y mi reproche a todos aquellos que invaden Oniria con sus pesadillas. 

Yo acuso y me acuso y os acuso a todos... ¿Podemos vivir siendo cómplices de asesinato y propagadores de pesadillas? 

Con todo el dolor del mundo y una vergüenza que si traspasa fronteras YO ACUSO Y ME ACUSO Y OS ACUSO A TODOS.