miércoles, 23 de diciembre de 2009

De crisis, libertad y otros conflictos.


Ahora estamos "saliendo" de una crisis económica mundial. Es decir, los ricos tienen que repartirse todo el dinero que se ha puesto en juego durante los últimos años a base de especulaciones varias.
El juego aquí es el monopoly, no olvidemos que se comercializó durante la gran depresión del 29 por lo que es "un juego de crisis". Sólo existen tres diferencias básicas con el capitalismo real: al inicio del juego todos cuentan con la misma cantidad de dinero, el tablero en este caso es el planeta tierra y la banca tiende a ser neutral(aunque esto varía según la decisión inicial de los jugadores).
Pues bien en un monopoly con tierra y aceras, donde no se parte de ningún tipo de igualdad de oportunidades y donde quedarse en bancarrota significa no poder acceder a tus necesidades básicas la situación es la siguiente. Algunos señores deciden repartirse los beneficios tras dejar en bancarrota a los demás que, aunque son mayoría, pierden el juego. Y eso algunos lo justifican con la palabra libertad, que sinceramente creo les viene grande. Además en nuestros maravillosos estados de primer mundo supuestamente democráticos ¿no quitamos libertad al asesino cuando mata? ¿no quitamos libertad al ladrón cuando roba? ¿Qué marca la diferencia entre unos y otros asesinatos? ¿Qué marca la diferencia entre uno y otros robos?

3 comentarios:

Juan de Rota dijo...

Qué buena reflexión. Supongo que lo que marca la diferencia es la ley.

Anónimo dijo...

¿Y quién hace la ley? ¿Es imposible modificarla?

Anónimo dijo...

La diferencia la marca la necesidad de seguir jugando al monopoly que tienen muchos. Lo verdaderamente simpatico es que a los que más les gusta el juego ni si quiera les va bien en el y que a los que les va bien pues ya esta todo dicho.Movilización!